dilluns, 6 de juny de 2011

El sentit del ridícul

-Creo que te quiero, Charlie Harper.
-Ah... pues, gracias.
-Espera, ¿has dicho "gracias"?
-Entonces... gracias, ¡muchas gracias!
-¿Y ya está? ¿Te abro mi corazón y me dices... "gracias"?
-Pero ¿qué quieres? ¿Que te mienta?
-No, quiero que te mueras, ¡insensible cabrón, hijo de puta!

(Two and a Half Men)


1 comentari:

  1. Un bon exemple del fet que no sempre el logos serveix per comunicar-nos.

    ResponElimina